lunes, 10 de mayo de 2010

Hablar al alma: el conocimiento médico en la cultura mapuche

Mailer Mattié *

Adital - 6 de mayo de 2010

El pasado del pueblo mapuche se remonta, según ciertas evidencias arqueológicas, al menos a 600 años antes de Cristo. Algunas versiones sostienen que surgió a partir del mestizaje entre comunidades moluches, picunches y huilliches, originarias del sur de la actual República de Argentina y de la región chilena comprendida entre los ríos Bío-Bío y Toltén. En lengua mapuchedungun, mapu significa tierra y che es la gente.

De una población estimada en 300 mil personas, aproximadamente 100 mil viven en las provincias argentinas de Chubut, Neuquén y Río Negro. En Chile, suman cerca de un millón de personas que representan el 9% de la población total del país y el 87% de la población indígena, integrada también por comunidades aymaras, cunsas, coyas, yamanayes, kawéskares y rapa nuis en la isla de Pascua. Más del 50% (1) habita en zonas urbanas -inclusive en Santiago, donde residen unos 180 mil mapuches-, y el 26% vive en la región de la Araucanía -constituida por las Provincias de Cautín y Malleco-. Su territorio ancestral, no obstante, es el Wallmapu, integrado por el Ngulumapu -territorio occidental en Chile, llamado Arauco por los conquistadores españoles- y el Puelmapu -territorio oriental en Argentina-, ambos separados por el Piremapu, la Cordillera de Los Andes.

La violencia contra la comunidad mapuche ha sido una constante en la historia contemporánea de Chile y Argentina. Durante la colonización española, su firme resistencia logró mantener la autonomía en los territorios ancestrales; sin embargo, después de la Guerra de Independencia en el siglo XIX, los nuevos Estados nacionales iniciaron su propia conquista del Wallmapu y el exterminio de la población. Así, en 1879 la llamada "Campaña del desierto", ordenada por el gobierno argentino, terminó con el asesinato de 80 mil mapuches y la entrega del territorio a los terratenientes. En Chile, asimismo, el Ejército comenzó en 1884 la ofensiva conocida como "Pacificación de la Araucanía", consiguiendo el Estado apropiarse de 5 millones de hectáreas que adjudicó luego a colonos europeos y chilenos, mientras sus pobladores originarios fueron confinados en reservas. Durante el siglo XX continuó el saqueo territorial y hoy día la población mapuche enfrenta, además, las amenazas que suponen los intereses de la economía global, representados por la avidez de las compañías extranjeras y la complicidad de los gobiernos. El fortalecimiento de la cultura, no obstante, se ha constituido en una respuesta fundamental, donde destaca la revitalización del acervo médico tradicional.

"Tú serás machi"


El conocimiento mapuche sobre el tratamiento de enfermedades -el mapulawen-, constituye un sistema que relaciona el mundo espiritual, el mundo físico y el mundo social; vincula, por tanto, la cultura, la religión y la conservación del medio natural. Según la interpretación del investigador chileno Ziley Mora -autor del libro El arte de sanar de la medicina mapuche-, la enfermedad podría traducirse como un efecto de la pérdida de equilibrio del individuo consigo mismo y con su entorno social, cuando determinados pensamientos o weda dungun (malas palabras) se instalan en el Am (el alma). En la cosmovisión mapuche, el Am es copia exacta del cuerpo físico de una persona; su desequilibrio, causado por las emociones, los pensamientos y las palabras, por tanto, se manifestará en su réplica. Ampin -curar, medicinar, hablar al alma- define, entonces, la práctica del conjunto de conocimientos que permiten restaurar la armonía del Am. (2)


Entre las personas asociadas al mapulawen, por otra parte, están los ngutamchefes (componedores de huesos), los lawentuchefes (yerbateros) y los machifes (encargados de preparar infusiones). La machi -cuidadora de la salud física y espiritual de la comunidad-, sin embargo, es la figura central, escogida por Chau Ngumechen -el Ser Supremo- a través de un mensaje que se percibe en los sueños: "tú serás machi"; se le atribuye, por tanto, un don especial porque recibe la señal del Wenu mapu (el cielo). El oficio fue en épocas anteriores ejercido por los hombres, aunque desde el siglo XIX ha sido desempeñado en su mayoría por mujeres que tomaron en sus manos la tarea de preservar el conocimiento (3); en Argentina, desafortunadamente, las machis desaparecieron, víctimas del exterminio durante la "Campaña del desierto". La mujer escogida comienza su instrucción como discípula de otra machi, para adiestrarse sobre el uso de plantas y la celebración de rituales; una formación que puede durar varios años. Aprende, así, a organizar el machitún -complejo ritual de sanación-; a construir el rewe o altar de madera; a tocar el kultrún (tambor que favorece el trance); a diagnosticar (willentún) mediante la observación de la orina del kutranche (paciente); y a elaborar el lawen, la medicina. Su consagración se realiza en una ceremonia llamada machiluwun, cuando recibe los símbolos que la identificarán como machi y mediadora entre la mapu y el mundo de los dioses. Donde hay machi -dicen los mapuches- habrá siempre nguillatún, medicina propia. Los principios activos de determinadas plantas a las que se otorga carácter sagrado como el canelo y el boldo, constituyen la base natural de esta práctica médica. Existen cuatro tipos de hierbas curativas: las weychafeke lawen (plantas fuertes), las fushku lawen (plantas suaves), las reke lawen (plantas difíciles de conseguir) y las rukake lawen (plantas de uso común). (4) Las comunidades mapuches han protegido siempre la biodiversidad asociada al trabajo de la machi; sostienen, además, que las hierbas medicinales pertenecen a un ngen (dueño), a quien solicitan permiso para utilizarlas y garantizar así la efectividad de sus propiedades curativas. Aseguran también que el poder de curación -el newén- de la machi y de las plantas proviene de la propia naturaleza del territorio ancestral, puesto que aquél disminuye si la machi se encuentra lejos de éste, o si las hierbas no han sido recolectadas en los lugares adecuados. El uso del territorio, en efecto, se regula según los criterios que dicta el Ad Mapu -conjunto de antiguas tradiciones que rigen la conducta social-; según determine la presencia o no del ngen, pueden ser asignados para vivienda o producción, aunque siempre en relación a la conservación del medio natural (suelo, agua, especies y bosques).


Dar y recibir entre iguales


En un escenario político frecuentemente hostil a la reclamación de sus derechos, las comunidades mapuches, sin embargo, están logrando que la sociedad chilena en general reconozca el valor de su cultura y de sus conocimientos, después de dos siglos de marginación. Han jugado un papel determinante en este sentido, sin duda, diversos proyectos pioneros relacionados con su medicina en algunas regiones del país que, tras años de movilizaciones, han conseguido un relativo grado de apoyo institucional. En 1999, por ejemplo, la Asociación Indígena para la Salud de las zonas de Makewe y Pelale en la Araucanía, evitó el cierre del hospital Makewe -fundado en 1927 por misioneros anglicanos-, al obtener autorización gubernamental para ejercer su administración. Fue el primer centro de salud en Chile dirigido por una comunidad; atiende aproximadamente a 20 mil pacientes, entre población mapuche y winca (no mapuches), su personal habla castellano y mapudungun y cuenta, además, con un invernadero orgánico para cultivar alimentos y con un huerto de hierbas medicinales. Otra experiencia importante tuvo lugar en la Comuna de Nueva Imperial en la Provincia de Cautín, próxima a la ciudad de Temuco. En el año 2006, en efecto, comenzó a funcionar allí el primer Complejo de Salud Intercultural del país financiado por el Estado, donde médicos y machis atienden a la población; está formado por un hospital y un centro indígena para realizar el machitún (5). Ese mismo año se creó también en la Comuna de Lago Ranco, Región de Los Ríos, el proyecto de salud intercultural denominado "Recolección de plantas medicinales y confección de un herbario, Ñumin Lawen", con el objetivo de proteger y difundir la medicina mapuche. De interés ha sido, asimismo, el establecimiento en 2003 de la exitosa cadena de farmacias "Makewelawen" (6), atendidas por personal mapuche con formación química y farmacéutica. La primera se instaló en la ciudad de Temuco con el apoyo del hospital Makewe, a la que siguieron las de Concepción y Santiago, proyectos en los que trabajan alrededor de cien personas; los medicamentos cumplen las normas y controles del Ministerio de Salud, aunque se elaboran como lawen en base a plantas originarias de la Araucanía, siguiendo las instrucciones de las machis.


La revitalización del conocimiento médico mapuche representa, sin duda, un auténtico desafío cultural para la sociedad chilena contemporánea, en medio del conflicto que supone, de un lado, el asedio de la medicina oficial y, de otro, su aceptación por un cada vez mayor número de usuarios. El reto, en efecto, requiere la aprobación de mecanismos al servicio de la convivencia intercultural en el país; entre ellos, el reconocimiento del valor normativo del Ad Mapu y de los principios religiosos y culturales implícitos en el trabajo de las machis. Las comunidades y organizaciones mapuches, por su parte, defienden el ejercicio de la reciprocidad intercultural: dar y recibir entre iguales. El concepto de "ciencia", desde luego, no forma parte de sus nociones y rechazan, por tanto, los juicios de valor que pretenden occidentalizarlas. "La ciencia -como ha afirmado Pascual Levi, asesor de cultura mapuche en los servicios de salud - no puede demostrar el saber ancestral, porque se trata de una espiritualidad". La principal preocupación para las comunidades, sin embargo, es el hecho de que la medicina mapuche puede desaparecer, si continúa la destrucción de la biodiversidad en los territorios. Las machis, en efecto, saben que cada vez hay mayores dificultades para encontrar plantas medicinales, a causa de los cultivos industriales de pinos y eucaliptos, la construcción de infraestructuras y las fumigaciones. Una amenaza adicional, asimismo, es la investigación que realizan las propias instituciones científicas sin la participación de las comunidades; el canelo (Drimys Winteri), por ejemplo, utilizado como lawen desde hace siglos, ha sido patentado en los Estados Unidos y se comercializa industrialmente (7). Chile, además, no posee aún legislación sobre la protección del conocimiento y los usos ancestrales de la biodiversidad.


Notas

(1) José Aylwin. Pueblos indígenas de Chile. Antecedentes históricos y situación actual en: http://www.xs4all.nl/ rehue/art/ayl1a.html
(2) Fernanda Donoso. "El poder secreto de la medicina mapuche" en: http://www.lnd.cl/prontus_noticias/site/artic/20060223/pags/
20060223202904.html
(3) "Las machis reconocen que su vida no es fácil" en: http://www.diarioaustral.cl/prontus4_nots/antialone.html?page=http://www.diarioaustral.cl/prontus4_noticias/site/artic/20041006/
pags/20041006035317.html
(4) "Hierbas medicinales mapuche" en: http://www.serindigena.cl/index/medicina/medicina_mapuche.htm
(5) Daniela Estrada. "Estado financia servicio de medicina mapuche" en. http://ipsnoticias.net/print.asp?idnews=87223
(6) http://www.farmaciamapuche.com/herbolaria/principal.htm
(7) "Biopiratería: el robo silencioso de la cultura mapuche" en: http://mapuland.blogspot.com/2009/10/biopirateria-el-robo-silencioso-de-la.html

[Enviado por CEPRID


Autora de La economía no deja ver el bosque y La sociedad inédita: los límites del marxismo y del progreso (Polanyi-Weil-Illich-Berry)].


* Economista y escritora venezolana

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=47563

miércoles, 28 de abril de 2010

Iquique: Realizan mesa de trabajo en salud y pueblos indígenas



Con la finalidad de realizar un trabajo coordinado, con acciones preventivas, que eviten aumentar las enfermedades en la población indígena de la región de Tarapacá, se realizó la primera sesión de la Mesa de Salud y Pueblos Indígenas.

El encuentro, realizado en las dependencias del Hotel Gavina, reunió a los encargados de salud rural de las comunas altiplánicas; autoridades regionales, dirigentes indígenas, entre otros, se enmarca en el accionar conjunto que ejecuta la Seremi de Salud, Servicio de Salud de Iquique y el Programa Orígenes de Conadi de Tarapacá.

La jornada de trabajo, que se inició con los saludos protocolares de las autoridades de salud y dirigencial, tuvo como primer objetivo informar los avances, beneficios y programas implementados para el rescate de las culturas originarias.

Tras los saludos se expusieron diversos temas: orientaciones programáticas programa salud y pueblos indígenas (PESPI), situación epidemiológica VIH/SIDA en la región de Tarapacá, situación regional sobre Tuberculosis y pueblos indígenas en la región, orientaciones estratégicas Plan Regional de Salud Pública y plan de trabajo Salud y Pueblos indígenas, abordado por los profesionales de las unidades correspondientes del Servicio y Seremi de Salud de Iquique.

Durante las intervenciones, se destacaron algunas acciones favorables para los pueblos originarios como es la implementación del Parto Aymara, Hogar de la Mujer Altiplánica y Facilitadores Interculturales.

Luego de las exposiciones los asistentes y los expositores realizaron mesas de trabajo dilucidando las principales problemáticas que hoy afectan a sus comunas, y cuáles son las medidas que a su juicio debieran implementarse para consolidar los programas entre la población y mejorar la calidad de la salud intercultural de la región.




Publicado por Ruth Carbone D., periodista, en:
http://programaorigenesdeconadi.blogspot.com/2010/04/realizan-mesa-de-trabajo-en-salud-y.html




jueves, 25 de febrero de 2010

Canadá: Suicidios entre jóvenes aborígenes llegan a niveles críticos


2010-01-31 @ 9:03 EST · Publicado originalmente por Juhie Bhatia

Traducido por Gabriela Garcia Calderon Orbe · Ver post original



El próximo mes, cuando se inicien las Olimpiadas de Invierno de Vancouver 2010, un símbolo aborígen representará a los juegos. El logo de los juegos es un inukshuk contemporáneo, una escultura en piedra usada por el pueblo inuit de Canadá como monumentos direccionales, que los organizadores dicen que simboliza la amistad y la esperanza. Pero esperanza es algo que parece que les falta a muchos jóvenes aborígenes en Canadá, pues el suicidio sigue ocurriendo en índices alarmantes, lo que está llevando a situaciones críticas en algunas comunidades.

Los índices de suicidios han disminuido en Canadá con el paso de los años, pero no en las comunidades aborígenes, aunque hay una gran variación entre comunidades. Los índices de suicidios son de cinco a siete veces mayores para los jóvenes de las Naciones Originarias que para los jóvenes no aborígenes, y los índices entre los jóvenes inuit (esquimales) están entre los más altos del mundo, 11 veces el promedio nacional. Algunos especulan que realmente el problema es peor, pues las estadísiticas no suelen incluir a todos los grupos aborígenes.

Muchos son los factores que pueden estar contribuyendo con estos altos índices, incluidos aislamiento, pobreza y falta de viviendas adecuadas, servicios de salud, servicios sociales y otros servicios básicos. El blogSweetgrass Coaching, escrito por Richard Bull, también culpa al dolor y la impotencia resultantes de la colonización:

“No se puede entender el suicidio aborigen sin mirar a la colonización. Nosotros, como pueblo indígena, debemos darnos cuenta de que no teníamos índices altos de suicidios antes de la invasión europea (contacto es una palabra demasiado limpia para lo que pasó en realidad).

Cuando la sociedad canadiense dice que estamos enfermos, es como un asesino sicópata quejándose con alguien que ha tratado de estrangularlo repetidamente de que debería hacer algo respecto de las marcas en el cuello y ver a un psiquiatra acerca de sus pesadillas recurrentes y baja autoestima”.

Específicamente, algunos bloggers señalan a los colegios residentes de Canadá, un sistema de financiación federal administrado por las iglesias que separaron a los niños aborígenes de sus familias y comunidades para ayudarlos a adaptarse a las culturas euro-canadienses. Desde el siglo XIX hasta los años setenta, se exigió a más de 150,000 niños aborígenes a que asistieran a esos colegios cristianos. Después se reveló que muchos de esos niños soportaron maltrato físico, emocional y sexual. En junio de 2008, el Primer Ministro Stephen Harper pidió disculpas en nombre del gobierno canadiense y sus ciudadanos por el sistema de colegios residentes.

El blog Anishinawbe de Bob Goulais dice que no se debe subestimar los efectos multigeneracionales de los colegios residentes.

“Muchos sobrevivientes de los colegios residentes y sus familias no tiene identidad más allá de su iglesia y lo que aprendieron en el colegio. Sin identidad y sin aceptación, están confinados a los márgenes de la sociedad. Aunque esta generación podría tener más aceptación –con acceso a más programas sociales y numerosas victorias políticas, legales y de derechos– el daño de las generaciones pasadas ya está hecho. Los padres no seben cómo ser padres. Las familias no saben cómo Amar…

… Para demasiados jóvenes, el suicidio es la salida suprema. Eso lo vemos más en las remotas comunidades del norte. Verdaderamente, este es el comentario más triste. No puedo imaginar lo mala que debe haber sido la vida para un chico de 12 años como para que se ahorque en el columpio del centro de recreación. No tener el Amor que necesita… no tener esperanzas. Saber que no ha sido el primero y que no será el último”.

Para ayudar a combatir el suicidio entre los jóvenes aborígenes, en abril de 2008 se lanzó el sitio web Honouring Life Network (Red de homenaje a la vida), financiado por Health Canada. Contiene recursos para los jóvenes y los jóvenes trabajadores, un blog e historias personales de los jóvenes aborígenes, entre otras cosas. En esta historia personal un joven habla de cómo la muerte de su hermano mayor lo llevó a considerar acabar con su vida.

“En el segundo aniversario de su muerte, ya no sentía que lo extrañara. Me levanté temprano en la mañana y caminaba al refugio de picnic cerca del lago. Este otro tipo se había ahorcado ahí hace no mucho. Sentía como si quería que el lago fuera lo último que viera.

Pero mi vecino estaba afuera y comenzó a hablarme y creo que se dio cuenta de que algo andaba mal. Me siguió hablando y después despertó a mis padres. En realidad nunca les he dicho lo que iba a hacer pero creo que lo sabían de alguna manera. Fue un gran choque para todos nosotros y nos despertó.

Empezamos a pasar por una curación tradicional; como que mi padre y yo haríamos un sauna con los otros hombres. No voy a hablar acerca de esto porque es privado. Y mi mamá lo hace todo quemando salvia y hierbas, como que hace que la casa apeste pero creo que está bien porque es más como mi mamá de nuevo”.

El pasado otoño, Honouring Life Network anunció un concurso de video, donde a los jóvenes aborígenes se les animó a enviar un video breve relacionado con la prevención del suicidio y la toma de conciencia. Se puede ver a los participantes en su canal de YouTube; el ganador se titula “Choose life” (Elige la vida):

Otros jóvenes también están trabajando para ayudar a combatir este creciente problema. En 2006, Steve Sanderson, un joven caricaturista aborigen, escribió e ilustró un libro de historietas llamado “Darkness Calls”(La oscuridad llama) para resaltar el suicidio entre la juventud aborigen. La historia gira en torno a un adolescente de nombre Kyle, y también está disponible como video. En el blog Stageleft, el blogger discute sobre otros 12 jóvenes aborígenes que están marcando una diferencia, y a los que se recompensó por hacerlo, incluida su hija Charlotte:

“Me siento seguro de decir que ninguna de las 12 personas en el escenario vivieron las vidas que han vivido, o hicieron las cosas que han hecho, para recibir un premio… Charlotte ha estado preocupada por los índices de suicidio de los jóvenes aborígenes, la tasa de suicidios en la comunidad aborigen es muchas veces mayor que la tasa nacional, y la tasa de suicidios al interior de la comunidad esquimal es la más alta en Canadá. Para ayudar a llamar la atención sobre esto, ella y otros cuatro jóvenes aborígenes caminaron desde Duncan, Columbia Británica hasta Ottawa hablando en centros comunitarios, instalaciones penales para jóvenes, centros de amigos, municipalidades y a todo político que los escuchara”.

Un informe de UNICEF Canadá de 2009, sobre salud de niños aborígenes afirma que la intervención y prevención del suicidio solamente podrá tener éxito si se tiene en cuenta las relaciones interconectadas entre cultura, comunidad y medio ambiente. Cualquiera sea el enfoque, el blog Rebel Youth dice que la juventud aborigen, como toda la juventud canadiense, merece un futuro.

“Más del 50% de las personas aborígenes tienen menos de 23 años. La juventud canadiense se justificaba de estar profundamente rabiosa por el trato de los pueblos aborígenes por parte de la clase dirigente canadiense; el ataque sobre la juventud aborigen es un ataque contra toda la juventud.

La juventud aborigen necesita un futuro. Un futuro libre de racismo, un futuro con un trabajo bien remunerado, un futuro con tierra y adecuada compensación por el uso de tierras. Un futuro con derecho a una educación universal que incluya educación post escolar. Un futuro con buena vivienda. Un futuro sin racista brutalidad policial ni características raciales. Un futuro con un sueño. Un futuro que es una realidad”.

Fuente: http://es.globalvoicesonline.org/2010/01/31/canada-suicidios-entre-jovenes-aborigenes-llegan-a-niveles-criticos/


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"Ukhamawa", en lengua aymara "Así es"

martes, 29 de diciembre de 2009


El Ministerio de Salud de Bolivia anunció hoy la inauguración de las dos primeras farmacias que ofrecerán medicamentos de la medicina ancestral, que serán recetados por "kallawayas" (médicos indígenas), y fármacos occidentales.

La Paz, AFP

El Ministerio de Salud de Bolivia anunció hoy la inauguración de las dos primeras farmacias interculturales que ofrecerán a la población medicamentos de la medicina ancestral, que serán recetados por "kallawayas" (médicos indígenas), y fármacos occidentales.

"El lanzamiento inicial se realizará en La Paz, pero las dos primeras Farmacias Interinstitucionales Municipales Interculturales (FIMI) funcionarán en Patacamaya y Orinoca (en la región andina)", informó el director de Medicamentos, Amilcar Rada, citado por el diario La Razón.

Explicó que las farmacias interculturales ofrecerán remedios elaborados por laboratorios tradicionales que tengan registro sanitario, y dijo que en los centros de salud estarán los médicos de la medicina clásica y los "kallawayas", para que la gente escoja a cuál consulta.

Informó que entre los remedios de la medicina tradicional ya registrados están un jarabe de coca, el polvo de maca (un tubérculo) que se usa como vigorizante; la pintura de valeriana (planta), que es un sedante o calmante para los nervios y una pomada de torunco (planta), que alivia el reumatismo.

Indicó que están en proceso de registro otros remedios tradicionales "por regiones y tipo de productos para cada enfermedad y de acuerdo a la necesidad de la gente".

Rada afirmó que las farmacias interculturales se implementan en apego a la nueva Constitución Política del Estado que reconoce los "saberes y conocimientos tradicionales, su medicina tradicional, sus idiomas, rituales y vestimentas" de los pueblos indígenas.



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martes, 1 de diciembre de 2009

PERU: Etnia Kandozi podría desaparecer por Hepatitis B


En la selva. No hay servicios de salud ni vacunas. Líder indígena llegó a lima para demandar AYUDA. Piden que se declare la zona en emergencia. Expertos aseguran que más de la mitad de nativos está infectado y que etnia desaparecería.

Cynthia Campos/ La República

Representantes de la etnia Kandozi llegaron a Lima para dar a conocer su dramática situación. Y es que la Hepatitis B está acabando con esta población, ubicada en la provincia de Datem del Marañón, en Loreto. De los 2,500 nativos que habitan la zona, más de la mitad padece la enfermedad, un buen porcentaje en estadio avanzado.

"Lo que solicitamos es que se declare en emergencia la zona y se vuelva a contar con el presupuesto para vacunas y atención médica", indicó Pilar Collantes, representante del Comité Ciudadano de Lucha contra la Hepatitis.

La situación no es para menos. Algunos especialistas, como el infectólogo César Ramal, hablan de hasta un 80% de infectados. "A los que ya tienen síntomas les dan de 2 a 5 años de vida. Si hay un 80% de infectados, en ese tiempo, ese 80% habrá fallecido", comenta por su parte Geanina Lucana, de la WWF, Organización Mundial de Conservación. Y el poco apoyo que tenían –Unicef y algunas comisiones médicas– se han retirado de la zona por falta de recursos".

"El gobierno nos olvida"

"He llegado para solicitar el apoyo del gobierno, que nos ha olvidado", dice indignado y triste Venancio Ukama Simon, apu del puerto Chuinda (Pastaza-Loreto). Su tristeza viene de lo que observa a diario: adultos muertos y niños, si no muertos, huérfanos.

"Al menos queremos que haya vacunación. Hasta ahora nos curamos con hierbas. No es suficiente", dice el apu de esta población conservacionista, dedicada al cuidado de tortugas taricayas, madera y otros recursos naturales. Por ello, el Comité Ciudadano solicita una cita con el presidente García y el ministro de Salud, Óscar Ugarte. "El ministro ha dicho que conoce la gravedad del tema y que corresponde al gobierno regional afrontarlo", dice Lucana. "Y el gobierno regional dice que le toca al ministerio. Si no es al ministerio, entonces a quién".

fuente: Fuente: http://www.larepublica.pe/sociedad/29/11/2009/etnia-kandozi-podria-desaparecer-por-hepatitis-b

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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Gracias a las mujeres aymara en Chile se comenzó a humanizar el parto



9 de noviembre de 2009

El encuentro reunió a profesionales de la maternidad y de los consultorios, a parteras aymara de Arica e Iquique, así como a estudiantes de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Tarapacá.


Con el orgullo de tener ya en funcionamiento la Sala Intercultural de Parto del Hospital Juan Noé, el Servicio de Salud Arica evaluó el trabajo realizado, a través del Seminario-Taller 'Avances y desafíos en materia de humanización y pertinencia cultural en la atención del parto'.


El encuentro reunió a profesionales de la maternidad y de los consultorios, a parteras aymara de Arica e Iquique, así como a estudiantes de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Tarapacá.


Los asistentes conocieron las experiencias que se llevan a cabo en Villarrica e Iquique, y analizaron lo que ha sido la instalación y acogida de la comunidad al Proyecto Utasanjam usuña/Parir como en casa, que se lleva a cabo en el Hospital Juan Noé de Arica. La iniciativa busca desarrollar un modelo de atención del embarazo y del parto que respete las necesidades culturales de las mujeres aymara de la región. Ester Quispe, matrona a cargo del proyecto en la maternidad resaltó que 'la satisfacción de las cuatro mujeres que se ha atendido a la fecha, es tremenda. Algunas de ellas ni siquiera querían atenderse en el Hospital', explica. En tanto Ximena Portales, encargada de Chile Crece Contigo planteó la necesidad de Incentivar el parto vertical en todas las gestantes, dados sus beneficios y ventajas. El tema forma parte de las acciones que a lo largo del país el Ministerio de Salud trabaja con los pueblos originarios. En este contexto, Cecilia Moya, profesional de la Unidad de Pueblos Indígenas de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, enfatizó que junto a los ejes de participación e interculturalidad, la equidad era uno de los elementos preponderante en este trabajo. 'Estamos hablando de dar más a quienes más lo necesitan', precisó. Por su parte Simi Jiménez, encargada del Programa en la Región, indicó que 'ha sido un comienzo y hay mucho que mejorar. En esto los protagonistas han sido los paramédicos y administrativos de la atención primaria, y especialmente quienes trabajan en la maternidad'.


Durante el seminario se abordó asimismo lo que ha sido la gestión en el país para la humanización del parto. En este sentido Patricio Miranda, médico obstetra de Iquique, indicó que es precisamente gracias a las mujeres aymara, que en Chile se comenzó a humanizar el parto. 'Ellas se han resistido a recibir atención a la manera occidental, es decir con una excesiva intervención tecnológica, para un hecho natural como es el nacimiento. Al respecto, Soledad Durán, matrona de Villarrica y donde a la fecha registran más de dos mil partos naturales, desde el 2005, indicó que Chile es uno de los países que registra cifras muy altas de cesáreas, porque a las mujeres se les ha hecho creer que no son capaces de algo para las cual están preparadas'.


Junto a la disminución de intervenciones innecesarias (rasurado, lavados, anestésicos), el parto vertical da más comodidad y protagonismo a la madres y resulta menos traumático para el bebé, además de favorecer el apego a la madre y la participación del padre. Y no sólo eso. En términos de costos, las cifras son elocuentes: en materia de insumos requeridos, un parto vertical cuesta $400, uno donde se administre la peridural, alcanza a los $15.000 y una cesárea los $120.000.


En todo caso el mayor beneficio según indica Patricio Miranda, tiene que ver con aspectos psicológicos, culturales y emotivos. Aspectos que hacen la diferencia para el resto de la vida, y que hoy dependen del involucramiento de los equipos de salud, de una mejor coordinación con la atención primaria y de que las mujeres en gestación se atrevan y recuperen lo que nunca debió olvidarse.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Los indígenas tienen hasta cuatro veces más casos de nueva gripe

El aislamiento les ha impedido contraer inmunidad contra los virus, tienen más enfermedades crónicas y peor acceso a los sistemas sanitarios

EMILIO DE BENITO - Madrid - 30/09/2009
 

  

Una de las características de la nueva gripe que más ha llamado la atención de los expertos es que, al contrario que con la variante estacional, las personas mayores parecen estar más protegidas. La causa está en que los nacidos antes de 1950 ya se han enfrentado a un virus parecido a este H1N1, y el sistema inmunitario guarda memoria de aquella amenaza. Pero hay un colectivo en el que esto no se cumple. Son los pueblos indígenas (más de 300 millones de personas repartidas por unas 5.000 poblaciones en 70 países del mundo, según la ONU). Su tradicional aislamiento ha impedido que su sistema inmunitario se acostumbre a luchar contra este tipo de virus. Por eso, la ONGSurvival advierte que son especialmente sensibles a la infección (fue lo que ocurrió con el llamado primer genocidio americano, cuando enfermedades transmitidas por los conquistadores europeos causaron la mayoría de las bajas entre los indios; desde luego, mucho más que los rudimentarios mosquetones de la época).

No se trata de una amenaza teórica. En países como Canadá, que ya han vivido una primera oleada de nueva gripe, ya lo han podido constatar. Así, mientras la tasa de casos era de 24 por cada 100.000 casos entre la población general (mayoritariamente de origen europeo), entre las llamadas "primeras naciones" (los indios americanos, incluidos los inuits) la proporción ha llegado a 130 por 100.000.

La diferencia es significativa cuantitativamente, y también por lo que significa. No es sólo que en unos casos haya cuatro veces más gripe. Es que se pasa del umbral epidémico (en España. por ejemplo, los últimos datos son que la tasa está en 40 por 100.000, y la barrera para declarar la epidemia está en unos 60). Y ello implica que hace falta una preparación especial de los sistemas sanitarios, que, precisamente, muchas veces deja de lado a la población indígena.

El problema se da hasta en los países más ricos. En Canadá, el Gran Jefe David Harper dijo a la CBC: "Hago un llamamiento a la población para que trabaje con nosotros con el fin de garantizar el menor número de víctimas mortales por este monstruoso virus. No nos envíen bolsas mortuorias. Ayúdennos a organizarnos; envíennos medicinas".

Pero, además, hay otra circunstancia que hay que tener e cuente, advierte Survival. Al entrar en contacto con la civilización occidental, los pueblos indígenas han adquirido muchas de sus malas costumbres. "Padecen enfermedades de la abundancia" (propias

de países ricos), como la diabetes y la obesidad, a causa de los cambios bruscos que han sufrido en su forma de vida. El cambio en la dieta a comidas grasas e hipercalóricas unido a una disminución de la actividad física y al abuso del alcohol y las drogas, ha tenido un profundo impacto en la salud de estos pueblos. La diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el tabaquismo suelen explicar la mitad de las carencias de salud

de los indígenas, por no mencionar los problemas de salud mental y los niveles de suicidio desproporcionadamente altos que acompañan un cambio tan grande en el modo de vida", señala Survival en su informe.

Y esto tiene una traslación directa en el impacto de la gripe: no sólo no disfrutan de inmunidades previas; tienen más enfermedades crónicas subyacentes.


Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/indigenas/tienen/veces/casos/nueva/gripe/elpepusoc/20090930elpepusoc_6/Tes




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