martes, 29 de diciembre de 2009


El Ministerio de Salud de Bolivia anunció hoy la inauguración de las dos primeras farmacias que ofrecerán medicamentos de la medicina ancestral, que serán recetados por "kallawayas" (médicos indígenas), y fármacos occidentales.

La Paz, AFP

El Ministerio de Salud de Bolivia anunció hoy la inauguración de las dos primeras farmacias interculturales que ofrecerán a la población medicamentos de la medicina ancestral, que serán recetados por "kallawayas" (médicos indígenas), y fármacos occidentales.

"El lanzamiento inicial se realizará en La Paz, pero las dos primeras Farmacias Interinstitucionales Municipales Interculturales (FIMI) funcionarán en Patacamaya y Orinoca (en la región andina)", informó el director de Medicamentos, Amilcar Rada, citado por el diario La Razón.

Explicó que las farmacias interculturales ofrecerán remedios elaborados por laboratorios tradicionales que tengan registro sanitario, y dijo que en los centros de salud estarán los médicos de la medicina clásica y los "kallawayas", para que la gente escoja a cuál consulta.

Informó que entre los remedios de la medicina tradicional ya registrados están un jarabe de coca, el polvo de maca (un tubérculo) que se usa como vigorizante; la pintura de valeriana (planta), que es un sedante o calmante para los nervios y una pomada de torunco (planta), que alivia el reumatismo.

Indicó que están en proceso de registro otros remedios tradicionales "por regiones y tipo de productos para cada enfermedad y de acuerdo a la necesidad de la gente".

Rada afirmó que las farmacias interculturales se implementan en apego a la nueva Constitución Política del Estado que reconoce los "saberes y conocimientos tradicionales, su medicina tradicional, sus idiomas, rituales y vestimentas" de los pueblos indígenas.



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martes, 1 de diciembre de 2009

PERU: Etnia Kandozi podría desaparecer por Hepatitis B


En la selva. No hay servicios de salud ni vacunas. Líder indígena llegó a lima para demandar AYUDA. Piden que se declare la zona en emergencia. Expertos aseguran que más de la mitad de nativos está infectado y que etnia desaparecería.

Cynthia Campos/ La República

Representantes de la etnia Kandozi llegaron a Lima para dar a conocer su dramática situación. Y es que la Hepatitis B está acabando con esta población, ubicada en la provincia de Datem del Marañón, en Loreto. De los 2,500 nativos que habitan la zona, más de la mitad padece la enfermedad, un buen porcentaje en estadio avanzado.

"Lo que solicitamos es que se declare en emergencia la zona y se vuelva a contar con el presupuesto para vacunas y atención médica", indicó Pilar Collantes, representante del Comité Ciudadano de Lucha contra la Hepatitis.

La situación no es para menos. Algunos especialistas, como el infectólogo César Ramal, hablan de hasta un 80% de infectados. "A los que ya tienen síntomas les dan de 2 a 5 años de vida. Si hay un 80% de infectados, en ese tiempo, ese 80% habrá fallecido", comenta por su parte Geanina Lucana, de la WWF, Organización Mundial de Conservación. Y el poco apoyo que tenían –Unicef y algunas comisiones médicas– se han retirado de la zona por falta de recursos".

"El gobierno nos olvida"

"He llegado para solicitar el apoyo del gobierno, que nos ha olvidado", dice indignado y triste Venancio Ukama Simon, apu del puerto Chuinda (Pastaza-Loreto). Su tristeza viene de lo que observa a diario: adultos muertos y niños, si no muertos, huérfanos.

"Al menos queremos que haya vacunación. Hasta ahora nos curamos con hierbas. No es suficiente", dice el apu de esta población conservacionista, dedicada al cuidado de tortugas taricayas, madera y otros recursos naturales. Por ello, el Comité Ciudadano solicita una cita con el presidente García y el ministro de Salud, Óscar Ugarte. "El ministro ha dicho que conoce la gravedad del tema y que corresponde al gobierno regional afrontarlo", dice Lucana. "Y el gobierno regional dice que le toca al ministerio. Si no es al ministerio, entonces a quién".

fuente: Fuente: http://www.larepublica.pe/sociedad/29/11/2009/etnia-kandozi-podria-desaparecer-por-hepatitis-b

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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Gracias a las mujeres aymara en Chile se comenzó a humanizar el parto



9 de noviembre de 2009

El encuentro reunió a profesionales de la maternidad y de los consultorios, a parteras aymara de Arica e Iquique, así como a estudiantes de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Tarapacá.


Con el orgullo de tener ya en funcionamiento la Sala Intercultural de Parto del Hospital Juan Noé, el Servicio de Salud Arica evaluó el trabajo realizado, a través del Seminario-Taller 'Avances y desafíos en materia de humanización y pertinencia cultural en la atención del parto'.


El encuentro reunió a profesionales de la maternidad y de los consultorios, a parteras aymara de Arica e Iquique, así como a estudiantes de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Tarapacá.


Los asistentes conocieron las experiencias que se llevan a cabo en Villarrica e Iquique, y analizaron lo que ha sido la instalación y acogida de la comunidad al Proyecto Utasanjam usuña/Parir como en casa, que se lleva a cabo en el Hospital Juan Noé de Arica. La iniciativa busca desarrollar un modelo de atención del embarazo y del parto que respete las necesidades culturales de las mujeres aymara de la región. Ester Quispe, matrona a cargo del proyecto en la maternidad resaltó que 'la satisfacción de las cuatro mujeres que se ha atendido a la fecha, es tremenda. Algunas de ellas ni siquiera querían atenderse en el Hospital', explica. En tanto Ximena Portales, encargada de Chile Crece Contigo planteó la necesidad de Incentivar el parto vertical en todas las gestantes, dados sus beneficios y ventajas. El tema forma parte de las acciones que a lo largo del país el Ministerio de Salud trabaja con los pueblos originarios. En este contexto, Cecilia Moya, profesional de la Unidad de Pueblos Indígenas de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, enfatizó que junto a los ejes de participación e interculturalidad, la equidad era uno de los elementos preponderante en este trabajo. 'Estamos hablando de dar más a quienes más lo necesitan', precisó. Por su parte Simi Jiménez, encargada del Programa en la Región, indicó que 'ha sido un comienzo y hay mucho que mejorar. En esto los protagonistas han sido los paramédicos y administrativos de la atención primaria, y especialmente quienes trabajan en la maternidad'.


Durante el seminario se abordó asimismo lo que ha sido la gestión en el país para la humanización del parto. En este sentido Patricio Miranda, médico obstetra de Iquique, indicó que es precisamente gracias a las mujeres aymara, que en Chile se comenzó a humanizar el parto. 'Ellas se han resistido a recibir atención a la manera occidental, es decir con una excesiva intervención tecnológica, para un hecho natural como es el nacimiento. Al respecto, Soledad Durán, matrona de Villarrica y donde a la fecha registran más de dos mil partos naturales, desde el 2005, indicó que Chile es uno de los países que registra cifras muy altas de cesáreas, porque a las mujeres se les ha hecho creer que no son capaces de algo para las cual están preparadas'.


Junto a la disminución de intervenciones innecesarias (rasurado, lavados, anestésicos), el parto vertical da más comodidad y protagonismo a la madres y resulta menos traumático para el bebé, además de favorecer el apego a la madre y la participación del padre. Y no sólo eso. En términos de costos, las cifras son elocuentes: en materia de insumos requeridos, un parto vertical cuesta $400, uno donde se administre la peridural, alcanza a los $15.000 y una cesárea los $120.000.


En todo caso el mayor beneficio según indica Patricio Miranda, tiene que ver con aspectos psicológicos, culturales y emotivos. Aspectos que hacen la diferencia para el resto de la vida, y que hoy dependen del involucramiento de los equipos de salud, de una mejor coordinación con la atención primaria y de que las mujeres en gestación se atrevan y recuperen lo que nunca debió olvidarse.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Los indígenas tienen hasta cuatro veces más casos de nueva gripe

El aislamiento les ha impedido contraer inmunidad contra los virus, tienen más enfermedades crónicas y peor acceso a los sistemas sanitarios

EMILIO DE BENITO - Madrid - 30/09/2009
 

  

Una de las características de la nueva gripe que más ha llamado la atención de los expertos es que, al contrario que con la variante estacional, las personas mayores parecen estar más protegidas. La causa está en que los nacidos antes de 1950 ya se han enfrentado a un virus parecido a este H1N1, y el sistema inmunitario guarda memoria de aquella amenaza. Pero hay un colectivo en el que esto no se cumple. Son los pueblos indígenas (más de 300 millones de personas repartidas por unas 5.000 poblaciones en 70 países del mundo, según la ONU). Su tradicional aislamiento ha impedido que su sistema inmunitario se acostumbre a luchar contra este tipo de virus. Por eso, la ONGSurvival advierte que son especialmente sensibles a la infección (fue lo que ocurrió con el llamado primer genocidio americano, cuando enfermedades transmitidas por los conquistadores europeos causaron la mayoría de las bajas entre los indios; desde luego, mucho más que los rudimentarios mosquetones de la época).

No se trata de una amenaza teórica. En países como Canadá, que ya han vivido una primera oleada de nueva gripe, ya lo han podido constatar. Así, mientras la tasa de casos era de 24 por cada 100.000 casos entre la población general (mayoritariamente de origen europeo), entre las llamadas "primeras naciones" (los indios americanos, incluidos los inuits) la proporción ha llegado a 130 por 100.000.

La diferencia es significativa cuantitativamente, y también por lo que significa. No es sólo que en unos casos haya cuatro veces más gripe. Es que se pasa del umbral epidémico (en España. por ejemplo, los últimos datos son que la tasa está en 40 por 100.000, y la barrera para declarar la epidemia está en unos 60). Y ello implica que hace falta una preparación especial de los sistemas sanitarios, que, precisamente, muchas veces deja de lado a la población indígena.

El problema se da hasta en los países más ricos. En Canadá, el Gran Jefe David Harper dijo a la CBC: "Hago un llamamiento a la población para que trabaje con nosotros con el fin de garantizar el menor número de víctimas mortales por este monstruoso virus. No nos envíen bolsas mortuorias. Ayúdennos a organizarnos; envíennos medicinas".

Pero, además, hay otra circunstancia que hay que tener e cuente, advierte Survival. Al entrar en contacto con la civilización occidental, los pueblos indígenas han adquirido muchas de sus malas costumbres. "Padecen enfermedades de la abundancia" (propias

de países ricos), como la diabetes y la obesidad, a causa de los cambios bruscos que han sufrido en su forma de vida. El cambio en la dieta a comidas grasas e hipercalóricas unido a una disminución de la actividad física y al abuso del alcohol y las drogas, ha tenido un profundo impacto en la salud de estos pueblos. La diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el tabaquismo suelen explicar la mitad de las carencias de salud

de los indígenas, por no mencionar los problemas de salud mental y los niveles de suicidio desproporcionadamente altos que acompañan un cambio tan grande en el modo de vida", señala Survival en su informe.

Y esto tiene una traslación directa en el impacto de la gripe: no sólo no disfrutan de inmunidades previas; tienen más enfermedades crónicas subyacentes.


Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/indigenas/tienen/veces/casos/nueva/gripe/elpepusoc/20090930elpepusoc_6/Tes




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martes, 22 de septiembre de 2009

Arica- Chile: ¡Jallalla! Primer parto a la manera aymara en Maternidad del Hospital “Dr. Juan Noé”

22/09/2009

A las 2:54 de este lunes 21 de septiembre nació el tercer hijo de Rosa Marina Cruz Aquino y Segundino Quispe Alvarado. A diferencia del resto de los nacimientos que registró la Maternidad del Hospital Juan Noé de Arica, el parto de Rosa fue el único que no tuvo lugar en los pabellones hospitalarios.Su hijo nació “como en su casa”, tal como lo promovió el proyecto “Utasanjam usuña” del Programa de Salud y Pueblos Indígenas y del Sistema Chile Crece Contigo del Servicio de Salud Arica, convirtiéndose así en el primer parto vertical que registra la Maternidad de Arica.

El niño, que pesó 3 kilos 360 gramos y midió 49 centímetros, inauguró así la sala intercultural de parto, una de las iniciativas de Salud enmarcada en los procesos que se viven en la Región de Arica y Parinacota, y que buscan respetar la cultura, en este caso la forma de vivir el embarazo y el parto de las familias aymara.


PARTO NATURAL


Rosa tomó la decisión cuando supo en el Consultorio “Iris Véliz” que había una alternativa parecida al parto en casa, que le evitaría los procedimientos ajenos a su costumbre. De hecho, según cuenta la matrona Ester Quispe, encargada del proyecto en la Maternidad, y quien estuvo presente en este parto junto a su colega Silvia Alfaro, “Rosa no fue sometida ni a sueros, ni oxitocina para dilatar, ni tampoco necesitó la peridural u otros anestésicos y su parto fue mucho más rápido que los atendidos habitualmente”.


A Rosa la alternativa le permitió elegir la posición que más le acomodó para dar a luz y -especialmente importante- contar con el apoyo de su madre, la señora Paulina Aquino, quien también ofició de partera con los dos primeros hijos de Rosa, hoy de 13 y 15 años, quienes nacieron en su casa. “Tenía miedo de ir al hospital, pero me confié en que me acompañaría mi mamita, y me vine anoche en la ambulancia que me fue a buscar”, tal como se coordinó desde el Programa de Salud y Pueblos Indígenas.


En horas de la mañana la primera familia aymara atendida en la Sala Intercultural de Parto de la Maternidad, recibió la visita de la directora del Hospital Juan Noé, Magdalena Gardilcic, quien les entregó su saludo y se interiorizó acerca de la salud del recién nacido y su madre.Madre y abuela estaban felices, junto a Segundino Quispe, el padre, quien preparó la vianda con la comida tradicional tras el parto: “sopa de quinoa, carne seca y chuñito sin sal ni condimentos, para que no hinche”, nos dice este inmigrante boliviano, quien trabaja en la agricultura y que llegó a Arica junto a los suyos hace cinco años desde Oruro, Bolivia.



HITO

Simi Jiménez, encargada del Programa de Salud y Pueblos Indígenas subrayó que “esta primera experiencia confirma la necesidad de tener un espacio que entregue la privacidad y las condiciones para que las familias aymara puedan tener una atención del parto conforme a su cultura”. Felicitó además al equipo de la Maternidad que permitió que el programa se llevara a cabo y resaltó que “este momento confirma que los equipos de salud pueden trabajar con personas que tienen otro conocimiento para atender el parto”.

La matrona Ester Quispe explica por su parte que “fue la madre de Rosa quien la preparó con su faja y su cintillo, y le dio masajes intermitentes, hasta que llegó el momento preciso. Yo había visto partos similares en video, pero es distinto vivirlo. Además es tan satisfactorio darse cuenta que puedes aprender cosas de ellos. La naturaleza es sabia y mientras menos cosas se ocupen, mejor”. Evidenciando su alegría, señala, “estamos contentas por acompañar no sólo a una mujer sino a una familia, respetando su identidad cultural”. Mientras tanto Rosa y su familia animan a otras mujeres a que se informen como ella lo hizo y pidan esta forma de atención.


Fuente: Servicio Salud Arica.

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CHILE: Acogen recurso de protección en favor de machi que invocó Convenio 169




/ La Nación/ 22 de septiembre de 2009

Corte de Apelaciones de Temuco ordenó que empresario no siga talando árboles y arbustos nativos en las cercanías de tres manantiales que tienen propiedades medicinales.


Invocado por primera vez desde su entrada en vigencia, la justicia acogió ayer un recurso de protección basado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre el reconocimiento de los pueblos indígenas y la protección de sus recursos.


En virtud de este recurso, la Corte de Apelaciones de Temuco le ordenó ayer a un empresario agrícola de la Araucanía abstenerse de realizar tala de árboles y arbustos nativos en las cercanías de tres manantiales, en favor de una machi de la zona de conflicto mapuche en Padre Las Casas.

Francisca Linconao, machi de la comunidad Pedro Linconao del sector Rahue, interpuso el recurso de protección en contra del propietario del predio Palermo Chico, Alejandro Taladriz, indicando que se están extinguiendo los menoko o fuentes de agua y la totalidad de los remedios caseros.

La Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Temuco acogió el recurso, tomando como base el significado de menoko como medicina antropológica de tierra para el mundo indígena.

El tribunal de alzada también se basó en el informe de la Dirección de Aguas de la Araucanía, que declara que en el lugar existen tres manantiales que, según el informe de la Conadi, representan espacios culturales de carácter sagrado para la etnia mapuche y en especial con el rol etnoterapéutico de la machi.

PARO EN LA CONADI

Cerradas y sin atención al público se encuentran las dependencias de la Conadi en Temuco, por un paro de actividades de 48 horas.

El motivo de la suspensión de sus labores es demostrar el "descontento con el gobierno por la forma en que se han desarrollado las políticas indígenas".

Sin embargo, más del 90% de los funcionarios del Programa Orígenes no se han plegado a la paralización por encontrarse contratados a honorarios, manifestando su temor a ser despedidos por participar en la movilización nacional.

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martes, 11 de agosto de 2009

Los pueblos indígenas y el VIH/SIDA


Con motivo del Día Internacional de los pueblos indígenas del mundo

Miguel d'Escoto Brockmann



Cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en 1994 observar cada año el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, lo hizo con intención de transmitir un mensaje claro y rotundo sobre el deber de reconocer y respetar los derechos humanos de los pueblos indígenas. Al igual que entonces, hoy debemos seguir presionando para que se ponga fin a su marginación y pobreza extrema, a la expropiación de sus tierras tradicionales y a otros abusos graves de los derechos humanos que aún padecen muchos de los 370 millones de indígenas de todo el mundo.

Demasiados pueblos indígenas viven hoy como minorías marginadas en condiciones de pobreza e impotencia, unas condiciones propicias para la transmisión del VIH. Su aislamiento dificulta su acceso a los servicios de prevención y tratamiento de la infección. Como en muchas otras comunidades, sean o no indígenas, las mujeres y los niños son especialmente vulnerables a la explotación y, por ende, al riesgo de infección por el VIH. Por muchos motivos, la marginación es un factor particularmente relevante en lo que respecta a los riesgos asociados al VIH.

Nuestra diversidad humana, una característica que debemos aprender a valorar y sostener, nos exige reconocer que cada comunidad tiene sus propios valores y prácticas. Es en este contexto donde debemos orientar nuestra búsqueda de formas efectivas de mitigar las repercusiones de la epidemia del VIH. Los pueblos indígenas tienen una perspectiva holística de la salud, que incluye las dimensiones física, social, mental, emocional y espiritual.


Todas estas dimensiones deben tenerse en cuenta y ponerse de relieve como base para determinar criterios eficaces para la atención de la salud de las personas indígenas. Por lo tanto, los programas sociales y de salud dirigidos a estas personas deben basarse en una comprensión de la cultura, las prácticas y las creencias de cada comunidad indígena. Los curanderos, por ejemplo, suelen desempeñar un papel primordial en muchas comunidades indígenas, ejerciendo una influencia determinante en su forma de entender la salud y el bienestar.

Otro problema que afecta a los pueblos indígenas es la falta de datos sobre el VIH/SIDA en sus comunidades. En el mundo se infectan cada día por el VIH casi 7.500 personas y mueren de SIDA 5.500, principalmente debido a la falta de servicios de prevención y tratamiento. Ahora bien, la disponibilidad del tratamiento del VIH/SIDA, aunque es muy limitada, está aumentando, por lo que se está comenzando a contrarrestar estas cifras exorbitadas. Debemos procurar que la recopilación de información sobre las personas indígenas que viven con el VIH/SIDA y el análisis de dicha información se sustenten en una perspectiva integral. Esta labor debe llevarse a cabo de una forma respetuosa con las necesidades de los pueblos indígenas que ellos mismos han determinado y a las que se hace referencia en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio representan una oportunidad de mejorar los programas de prevención y asegurar que las cuestiones indígenas se tengan en cuenta en las estrategias y los planes de acción. Se trata de cuestiones que están relacionadas con todos los aspectos de la prevención y el tratamiento del VIH. Insto a los Estados Miembros, los pueblos indígenas, el sistema de las Naciones Unidas y todos los actores pertinentes a que trabajen de forma solidaria para garantizar que se escuchen las voces de los indígenas y que estos participen en los procesos decisorios en todos los países. Ello nos servirá para determinar el número de personas indígenas que viven con el VIH y ayudar a estas a obtener acceso al tratamiento del VIH/SIDA, fijándonos como objetivo último el acceso universal.
Nueva York, 10 de agosto de 2009
- Miguel d'Escoto Brockmann es Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas


Fuente: http://www.alainet.org/active/32282



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